La ley de alivio fiscal que beneficiará a alrededor de 4,5 millones de monotributistas y 140.000 autónomos, como parte de las medidas propiciadas por el oficialismo para mejorar la situación de estos sectores claves de la vida económica del país.

La iniciativa, impulsada por el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, busca por un lado actualizar la facturación de los monotributistas para evitar que tengan que cambiar de categoría y pagar mayores cuotas y, por otro, aumentar las deducciones de ganancias que pagan los empleados que revisten en la categoría de autónomos.

La sanción de estas iniciativas está asegurada ya que el oficialismo cuenta con el respaldo de los interbloques Federal y Provincias Unidas, lo que le permite garantizar el quórum de 129 diputados así como la aprobación de los dictámenes emitidos por las respectivas comisiones.

El Frente de Todos estima también que tanto el Movimiento Popular Neuquino y el Bloque Ser respaldarán el proyecto, mientras que Juntos por el Cambio apoyará la mayoría de las iniciativas, aunque tiene objeciones en el tema de la prórroga por 50 años de los beneficios para industrias culturales que propone acotarlos y sobre las deducciones de Ganancias que se otorgarán a los autónomos.

La iniciativa, impulsada por el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, busca por un lado actualizar la facturación de los monotributistas para evitar que tengan que cambiar de categoría y pagar mayores cuotas; y por otro lado, aumentar las deducciones de ganancias que pagan los empleados que revisten en la categoría de autónomos.

Al defender en el recinto el proyecto como miembro informante del oficialismo, la diputada del Frente de Todos, Mónica Litza, destacó que la iniciativa busca "cuidar el bolsillo de los argentinos y mantener la integridad de los ingresos de los monotributistas y autónomos" y sostuvo que "si no hiciéramos esta corrección se corre el riesgo que, al 1 de julio, muchos monotributistas tengan riesgo de saltar de categoría o incluso algunos salir del régimen simplificado".

"Es muy importante también aclarar que esta actualización no implica un aumento de la cuota para monotributistas, porque van a seguir pagando lo mismo", señaló Litza, tras lo cual enfatizó que "se trata de un tema que está en la gente. Es una alegría traer este alivio para tantos trabajadores".

Por el lado de la oposición, al fundamentar la postura de Juntos por el Cambio, el diputado de Evolución Radical, Alejandro Cacace, aseguró que su espacio comparte "el espíritu de mejorar la situación fiscal de los monotributistas pero en el cómo es distinto. Lo que hace el dictamen es insuficiente mientras lo que proponemos asegura justicia para que ningún monotributista sea pobre y pague y ningún autónomo sea tratado con desigualdad".

El el mismo sentido, el vicepresidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, el diputado del PRO, Luciano Laspina, asesguró que el proyecto “no es un alivio impositivo, sino que estamos votando una mayor indexación del régimen. Dado que no pueden bajar la inflación, aumentan la indexación”.

El proyecto adelanta al 1 de julio próximo el ajuste para los montos máximos de facturación, con la aplicación del índice del 29,12%. De esta manera, según se precisó, no incluirá aumento en las cuotas mensuales a pagar, sino que sólo se busca una actualización de los topes máximos de facturación para que los monotributistas no tengan que saltar hacia una escala mayor, o quedar afuera del Régimen Simplificado.

Los cambios impactarán positivamente en la situación económica de 4.498.419 monotributistas de todo el país, lo que representa el 39% de AMBA y el 61% de las provincias.

De acuerdo al dictamen, la facturación que podrá alcanzar cada categoría del monotributo será la siguiente: Categoría A $601.959,49; Categoría B $894.804,65; Categoría C $1.252.726,50; Categoría D $1.724.532,59; Categoría E $2.277.684,56; Categoría F $2.847.105,70; Categoría G $3.416.526,83; Categoría H $4.229.985,60; Categoría I $4.734.330,03; Categoría J $5.425.770,00; y Categoría K $6.019.594,89.

Respecto a los autónomos que están alcanzados por el impuesto a las Ganancias, el proyecto propone "incrementar las deducciones a fin de que el mínimo no imponible quede más equitativo o cercano al que aplican los empleados en relación de dependencia". De esta manera, la deducción especial para los autónomos representaría dos veces la ganancia no imponible, pasando de $505.129,66 a $757.694,52.

Así, la "brecha" de la deducción especial entre el empleado y el autónomo se achicaría de $707.181,58 a $454.616,72, mientras que para los nuevos profesionales se eleva de 1,5 a 2,5 veces la ganancia no imponible.