El movimiento nacional denominado "Love Knows No Border" (El amor no conoce fronteras), congrego en la frontera de EE.UU. con México a más de 300 líderes religiosos, activistas defensores de derechos humanos y miembros de la comunidad para manifestar su rechazo a medidas gubernamentales implementadas contra la llegada de centroamericanos que buscan refugio.

Eduardo Olmos, portavoz de esa agencia federal en el sector de San Diego, confirmó a la agencia Efe que 32 personas fueron detenidas, una de ellas por agresión a un agente de Patrulla Fronteriza; el resto tras recibir una multa por traspaso a propiedad federal, fueron liberados con una advertencia

Budistas, católicos, musulmanes caminaron cerca de dos millas por un enlodado terreno en su intento por llegar hasta con la incención de llegar hasta el muro pero fueron interceptados por una barrera humana de agentes de la Patrulla Fronteriza estadounidense.

El Comité de Amigos Americanos, a cargo de la manifestación, cifró por su parte en cerca de 30 las detenciones, en su mayoría de líderes religiosos.

"Queremos que ya no haya muros y dar la bienvenida a quienes solicitan asilo. Queremos que termine la militarización de las comunidades fronterizas, que ha sido un uso ridículo de recursos", expresó la activista Lucy Duncan, del Comité de Amigos Americanos, minutos antes de ser detenida.

"Se trata de levantar la voz en repudio a esta política nefasta de militarizar fronteras, de atacar a personas y de una serie de violaciones a derechos humanos", dijo a Efe Benjamín Prado, de la delegación de San Diego del propio Comité.

"(Queremos) visibilizar que sí hay comunidades que están apoyando a los migrantes y a los refugiados", agregó el activista.

El de este martes fue uno de los primeros eventos organizados por dicha organización junto con otras agrupaciones. Las movilizaciones están programadas para esta semana en diferentes ciudades del país, en el marco del Día Internacional del Migrante que se celebra cada 18 de diciembre.

Dichas acciones se realizan en solidaridad con inmigrantes que buscan asilo y en rechazo a las políticas del Gobierno de Donald Trump, de acuerdo con los activistas.

Del otro lado del muro, en la vecina ciudad de Tijuana, esperan en albergues miles de inmigrantes que llegaron con la caravana que atravesó México y partió el 13 de octubre de San Pedro Sula (Honduras), con la esperanza de solicitar refugio a Estados Unidos.

Pero autoridades estadounidenses han adelantado que podrían pasar hasta dos meses antes de que se empiece a procesar los casos de los recién llegados, dado que las instalaciones están a su máxima capacidad desde hace meses.

Susan Frederick-Gray, presidenta de la Asociación de Unitarios Universalistas, quien viajó desde Boston, calificó de "poderoso" el que varias religiones -entre ellas la católica, la musulmana y la budista- se hayan unido para denunciar la respuesta de la actual Administración ante la crisis humanitaria en la frontera.

Señaló que, al menos, un centenar de personas estaban dispuestas a ser detenidas hoy en su intento por "despertar consciencias".

"Sabemos que (con la militarización) están lastimando cuerpos y están arrojando gas lacrimógeno, así que quisimos poner los nuestros en la línea para recordar que todos los cuerpos importan" en referencia a la represión registrada semanas atrás.

Momentos antes que empezarana arrestarlos, los manifestantes, se unieron en oración y recordaron los nombres de decenas de inmigrantes que han perecido en su intento por cruzar la frontera en búsqueda de una vida mejor.

 

Fuentes: Univisión - ntn24